Teoría de la Serpiente: La Historia Poco Ortodoxa del Origen del COVID-19
Covid
24 de octubre de 2025 • 3 min de lectura
El Dr. Bryan Ardis, quiropráctico, vio su mundo trastocado por un simple mensaje de texto que lo impulsó a una búsqueda obsesiva para descubrir el verdadero origen del COVID-19. Su experiencia lo condujo a una teoría que desafía las narrativas convencionales: que el virus no proviene de los murciélagos, sino que está conectado de alguna manera con las serpientes y su veneno.
La Batalla de la Budesonida y la Sabiduría de un Colega
La trayectoria de Ardis comenzó apoyando a un colega cercano, el Dr. Richard Bartlett, médico del oeste de Texas. A principios de 2020, mientras los medios de comunicación estaban sumidos en el pesimismo, el Dr. Bartlett causaba revuelo al declarar públicamente: "Nadie debe temer al COVID, hay esperanza". Su solución fue la budesonida, un medicamento económico para el asma con décadas de antigüedad y aprobado por la FDA. Bartlett, un veterano de urgencias, reportó haber ayudado a muchos pacientes a recuperarse rápidamente usando el medicamento inhalado, una afirmación que Ardis confirmó personalmente cuando usó el protocolo para tratar con éxito a su abuela de 94 años.
A pesar de haber sido inicialmente atacado como "engañoso" por algunos medios de comunicación y verificadores de datos, las afirmaciones del Dr. Bartlett fueron validadas posteriormente cuando la Universidad de Oxford realizó dos estudios sobre la budesonida. Ambos estudios publicaron resultados que demostraban que el medicamento tenía una tasa de éxito superior al 90% en la curación de personas con COVID-19.
El Mensaje de Texto de la Serpiente de Cascabel que lo Cambió Todo
El verdadero avance se produjo el 1 de diciembre de 2021, cuando el Dr. Bartlett envió a Ardis un mensaje críptico: "Oiga, doctor, si le mordiera una serpiente de cascabel, ¿iría a un hospital a buscar antídoto?".
Ardis inmediatamente reconoció la pregunta como una pista deliberada. Empezó a investigar y finalmente descubrió que el componente clave del antídoto a nivel mundial son los anticuerpos monoclonales. La revelación conectó instantáneamente dos cosas aparentemente inconexas:
* El antiveneno, que trata las mordeduras de serpiente, está hecho de anticuerpos monoclonales.
* Los anticuerpos monoclonales también se estaban utilizando con gran éxito —en algunos casos, con una tasa de éxito del 100% según el Dr. Bartlett— para tratar casos agudos de COVID-19.
Esta constatación desafió de inmediato la narrativa dominante de que el COVID-19 era un simple virus de murciélago. ¿Por qué el tratamiento más eficaz para un virus respiratorio transmitido por murciélagos sería el mismo fármaco utilizado para tratar el veneno de serpiente?
El texto fue un sutil guiño de Bartlett, quien respondía a la advertencia pública previa de Ardis sobre los anticuerpos monoclonales, que este había expresado debido a estudios que sugerían que algunos se derivaban de células cancerosas halladas en bazos de cerdo. Bartlett no atacó a Ardis; simplemente presentó un escenario —una mordedura de serpiente de cascabel— que hizo que el quiropráctico se diera cuenta de que él también elegiría el tratamiento inmediato con anticuerpos monoclonales, que le salvaría la vida, independientemente de sus preocupaciones previas.
Sorprendentes Informes Iniciales Vinculan al COVID-19 con las Serpientes
Inspirado por la conexión entre el antídoto y los anticuerpos monoclonales, Ardis se dedicó a investigar a fondo los primeros informes de la pandemia. Se preguntó si alguien había mencionado, inicialmente, a las serpientes como posible origen. La respuesta fue sorprendente.
A los pocos minutos de búsqueda, Ardis encontró tres impactantes noticias iniciales:
* CNN (24 de enero de 2020): Un artículo sugería que «las serpientes... y la cobra china podrían ser la fuente original del coronavirus recién descubierto...».
* SciTechDaily (22 de enero de 2020): Un artículo titulado «Neumonía por serpientes, brote de coronavirus en China rastreado hasta las serpientes mediante análisis genético», afirmaba directamente que los genetistas habían rastreado el origen de la COVID-19 hasta las serpientes.
* Healthline.com (27 de enero de 2020): Un estudio sugirió que el virus podría haberse originado en murciélagos y luego propagarse a los humanos "a través de una serpiente o un pangolín".
Para Ardis, estos primeros informes, casi olvidados, confirmaron su sospecha. Si bien los medios de comunicación y la comunidad científica se basaron en el origen del murciélago, la evidencia de un vínculo con la serpiente, basada en análisis genéticos y la eficacia del antiveneno (anticuerpos monoclonales), era innegable.
Ardis argumenta que el origen de la serpiente finalmente tiene la clave, ofreciendo una explicación milagrosa para cada síntoma, lesión, aborto espontáneo y muerte de COVID-19 que se ha documentado. La pregunta fundamental que plantea es: ¿por qué esta ciencia —la investigación genética que apunta a las serpientes— aparentemente fue ignorada por todos los profesionales médicos importantes durante dos años?
Esperen el próximo artículo. ¡Aquí es donde la cosa se pone realmente loca!
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Nick Howarth, fundador de Best Body Health Coach (BBHC) y autor de libros sobre salud y bienestar, ha transformado vidas desde 2013 con sus innovadores y personalizados programas de coaching de salud. Con más de una década de experiencia, Nick ha ayudado a miles de personas a alcanzar sus objetivos de salud, incluyendo la pérdida de peso sostenible y el manejo de enfermedades crónicas, centrándose en la nutrición y el bienestar holístico.